martes, 1 de abril de 2008

AUTOBIOGRAFÍA


“2008, AÑO DEL PADRE DE LA PATRIA MIGUEL HIDALGO Y COSTILLA”

ESCUELA NORMAL DE ZUMPANGO










Asignatura: Planeación de la enseñanza y evaluación del aprendizaje.


DOCENTE EN FORMACIÓN: ANA LILIA FRANCISCO JUÁREZ


Tema: Autobiografía.




ZUMPANGO MÉXICO, A 04 DE FEBRERO DE 2008.
AUTOBIOGRAFÍA
Mi nombre es Ana Lilia Francisco Juárez, actualmente tengo 20 años de edad y estudio el sexto semestre de la Licenciatura en Educación Primaria, talvez parezca corta mi edad, pero puedo decir que una gran historia me acompaña.
Nací el 21 de mayo de 1987 en Santa María Ajoloapan, municipio de Hueypoxtla en casa (debido a que mi madre fue atendida por la partera) ubicada en Callejón del Olivo S/N, Barrio Los Puentes. Cuando yo llegué a esta casa ya tenía dos hermanas de 6 y 5 años de edad (Miriam y Karla).
De mi infancia no recuerdo gran cosa, quiero pensar que mi vida fue como la de cualquier otro bebé a quien amamantaban, le cambiaban el pañal, le daban de comer en la boca y bañaban con mucho cariño. Cuando tenía cuatro años mi mamá intento por primera vez que fuera a la escuela, pero durante la primer semana en la escuela encontré a un niño que me quitaba mi desayuno, así que le pedí a mi mamá que ya no me llevara a la escuela, al principio no quiso, pero como cada vez que intentaba dejarme en la escuela yo me agarraba de ella, no la soltaba y lloraba; no tuvo más remedio que ya no llevarme a la escuela.
Pero para suerte mía el siguiente ciclo escolar llego pronto y ahora si no me salve, por que mi mamá me dejo en la escuela, lo bueno era que ya no estaba el niño que me quitaba mi desayuno y ahora si comía bien. Por cierto a esta edad aun me amantaba mi mamá. Mi maestra de preescolar se llama Carmen Galván y es originaria de Tampico, sólo que cuando egresó de la escuela la mandaron a Trabajar al Estado de México. Durante mi estancia en el preescolar mi mamá decidió trabajar en un taller de costura, pues mis dos hermanas y yo representábamos mayor gasto económico estando en la escuela por las tardes yo estaba a cargo de mis hermanas mayores y entre las tres debíamos realizar las labores domesticas que nos correspondían, así que dividía mi tarde para poder realizar mis tareas escolares y domesticas para que no me regañara mamá (creo que fue un buen inicio para poner en práctica lo que es una planeación).


Por fin ingrese a la primaria, mi maestra de primero y segundo grado fue la maestra Martha Edith Arreola, de ella sólo recuerdo que faltaba mucho y que quería andar con el director. En aquel entonces yo tenía entre 6 y 8 años y a esta edad fue cuando mi mamá dejo de amamantarme. Durante este tiempo mi mamá aun trabajaba, pero las labores domesticas que debía realizar eran más, debido a que mi hermana la mayor no hacía lo que le correspondía por lo que mi tiempo debía estar bien repartido en mis tareas para que cuando mi mamá llegará ya estuviera la casa limpia y mi tarea terminada. Lo primero que hacía era el quehacer, para que cuando terminará mi hermana Karla me ayudará ha hacer mi tarea, mientras ella realizaba la suya.
En tercer grado yo tenía entre 8 y 9 años y me tocó la maestra Irma Sánchez Blanco, a quien yo quiero mucho, por que con ella obtuve el tercer lugar en aprovechamiento de mi salón . Ella vivía a un costado de la escuela y diario me mandaba a ver a sus hij@s (Ismael, Iris e Irvin) antes e ir a la escuela, para ver si habían desayunado y en ocasiones los iba a dejar al preescolar. Con esta misma maestra iba a clases por las tardes, por que acompañaba a mi amiga Yolanda a tomar clases de regularización. Recuerdo que esta maestra era muy exigente con todos y muy enojona, pero creo que por eso tuve buenas calificaciones con ella. Puedo decir que durante este tiempo mis actividades eran más aun cuando no llevaba un plan a seguir estas eran las cosas que yo realizaba: Ir a la primaria, ir a casa de mi profesora para revisar que sus hijos desayunaran y en ocasiones llevarlos al preescolar, realizar mis actividades escolares, ir a casa a cambiarme y comer, hacer algunas labores domésticas, acompañar a mi amiga a clases de regularización, regresar a casa y en ocasiones jugar un rato con mi amiga, hacer mi tarea, calentare el agua para bañarme, bañarme y dormir.
Cuando ingrese a cuarto grado me dio clases la directora de la tarde, pero por esa ocupación faltaba mucho y nunca nos enseño bien, recuerdo que sólo contentábamos el libro de texto y contestábamos enormes cuestionarios. En este grado no recuerdo haber obtenido reconocimientos.

En quinto grado me dio clases el maestro Jesús Galván, hermano de mi maestra de preescolar; bueno de hecho a mi me había tocado con el maestro Héctor Manuel pero como no le gustaba a mí mamá como daba clases, me cambió con el maestro Jesús. Aquí yo tenía cerca de 11 años y recuerdo que mi mamá me pegaba mucho, por que decía que hacía mal las cosas, por que cuando me mandaba a buscar los guajolotes no los encontraba o los perros de mi abuelita se comían los huevos de sus gallinas o sus gallinas y guajolotes. Mi mamá siempre me pegaba muy fuerte, con su zapato, con una vara de árbol de piru, su mano o con lo que encontrara; después e que me golpeaba yo me iba a mi cuarto y me quedaba dormida, en ocasiones mientras yo fingía estar dormida mi mamá se acercaba a mi y me pedía perdón y me abrazaba, yo siempre le contestaba dentro de mi que si, que yo la quería mucho, pero que ya no me pegara, lamentablemente ella no me oía, y cuando se enojaba me volvía a pegar. A propósito de los golpes yo nunca lloraba cuando mi mamá me pegaba.
En sexto grado me tocó con un maestro muy enojon y que les pegaba a mis compañeros con el palo de la escoba, el se llama Miguel Ángel Tarango, en este tiempo yo tenia entre 11 y 12 años, por cierto algunos de los más difíciles de mi vida. Durante este tiempo participe en la escolta de mi escuela, participe en el concuerdo de conocimientos, mi mamá se entero que mi padre tenía otra mujer y otra hija, terminaron separándose, mi hermana la mediana se caso y yo egrese de la primaria. Desde que iba en cuarto grado creo que deje de planear mis actividades, por que todo lo hacía cuando tenía tiempo o cuando me mandaban.
Cuando ingrese a la secundaría mi meta era concluir este nivel educativo y estudiar para maestra, afortunadamente mi paso por la secundaria me permitió conocer más cosas y querer superarme, pues mis dos hermanas mayores ya se había casado, siendo amas de casa y con hijos, cosa que yo no quería para mi, además siempre he pensado que sería bonito para mi madre que una de sus hijas concluyera una carrera.
Durante el tercer grado de secundario recuerdo muy bien que se nos hacía hincapié en que pensáramos y comenzáramos a formular nuestro plan de vida, cosa que nunca realice, pues para mi lo más importante se concluía en pocos días o meses y otras cosas como escoger la preparatoria a la que iría o haría en caso de no entrar mi mamá lo pensaba y decidía por mi. De los doce a los quince años mis actividades no fueron planeadas, recuerdo que tuve un novio (a quien quise mucho), participe como candidata a reina de la primavera y obtenía buenas calificaciones (mis compañeros decían matada), pero todo esto lo hice sin pensar y nunca espere o quise superar estas actividades, el resultado era bueno.
Ya en la preparatoria conocí nuevas personas y entre ellas una muy especial, Cesar, quien desde el tercer semestre ha sido mi novio. El era mi compañero de clase y por lo general siempre desayunábamos juntos y a la hora de la salida él me iba a dejar a la parada de mi autobús, a pesar de que no éramos novios, cosa que no cambio cuando lo fuimos. En un principio yo pensé que la relación no iba a funcionar, por que el ya había andado con otras dos compañeras y lo buscaban mucho, pero me equivoque, pues actualmente aun seguimos juntos.
Durante mi estancia en la preparatoria no recuerdo haber planeado nada sobre mi vida, esperaba a que las cosas se dieran y si eran buenas o malas me daba lo mismo, aun cuando en ocasiones si me preocupaba por resolverlas. Al egresar de la preparatoria mi novio y yo platicábamos mucho sobre lo que pasaría con nuestra relación, pues los dos tomaríamos caminos totalmente diferentes, yo quería estudiar y él trabajar ambos realizamos lo que queríamos y aun cuando presentamos diferencias por el tiempo dedicado a la relación, siempre hablamos tratando de solucionar nuestras dificultades.
Desde que ingrese a la Normal planee concluir mi licenciatura y trabajar, claro sin olvidar formar una familia, pero el detalle es que ahora estoy embarazada (cosa que no estaba planeada para este momento) gracias a Dios mis padres me apoyaran aun cuando la relación entre ellos no s del todo bueno. Creo que mis planes se han modificada y aun no logro reestructurarlos de nuevo debido a que yo decido una cosa y mi mamá me dice que esta mal o que así no se hace y al recibir opiniones de otras personas la inseguridad para hacer lo que pienso vuelve a mi cabeza.
Una de las decisiones que obstaculizan la reestructuración de mi plan es que yo no quiero juntarme con mi novio y se o quiero pensar que en cualquier momento él se puede retirar y dejarme con mi bebé, pero creo que con la ayuda que mi mamá piensa brindarme y esforzándome podremos salir adelante; pero mi mamá aun no concibe la idea de que la constelación familiar puede cambiar y en este caso yo quiero seguir con ella y mi bebé sin necesidad de tener un hombre a mi lado para que pueda ser aceptada por la sociedad y mi familia; aun cuando debo admitir que el hecho de pensar en una familia formada por mi bebé y mi pareja me agrada e ilusiona pero tengo miedo a que no sea así. Se que son muchos los detalles que me falta por pulir, pero no se que será mejor, si hacerle caso a mi mamá y a las personas que me dicen que mi bebé algún día va a querer saber sobre su padre y que esta figura le ara gran falta o seguir adelante con mi plan de vida en el que a mi lado un hombre no es indispensable.
Finalmente creo que es importante mencionar que lo que a mis hermanas les ha sucedido me ha hecho pensar un poco más en lo referente a juntarme con mi pareja, y por lo mismo trato de hablar con él de lo que yo veo mal en nuestra relación y tratamos de modificar ciertas conductas que nos molestan a cualquiera de los dos.


Esta historia, creo que, continuara…

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